“Soy de Lugo, tengo 38 años y soy Ingeniero Forestal, aunque mi verdadera vocación, ahora descubierta, es la literatura. A pesar de haber sido siempre un lector voraz, comencé a escribir hace un año y medio, más o menos. No soy más que un recién llegado, al que la suerte parece sonreír”. Así se presenta Gervasio López, autor de Los crímenes de Avignon, una novela ambientada en el siglo XIV y que narra la historia de un viejo monje cisterciense, servidor del Santo Oficio, que se ve envuelto en la investigación de unos asesinatos atroces. Esta obra es el primer número de la Colección de Novela de la Asociación Cultural Doble Hache y será presentada mañana, a partir de las 18:00 horas, en la Casa da Xuventude de Vigo. Para ir abriendo boca, Novaxove se ha puesto en contacto con Gervasio para que nos hablara más acerca de él y de su novela.
Dices que la suerte parece sonreirte, pero ¿cómo recuerdas tus primeros pasos en este mundo?
-Sí, he tenido mucha suerte. Al poco tiempo de comenzar a escribir, la página de Horror Hispano decidió publicar mis primeros relatos, y dos o tres meses después, en su fanzine nº 2, apareció un cuento mío. Desde ese momento, todo parece haberse precipitado. Hoy, colaboro con ellos de manera habitual. Además, soy autor de una columna mensual en la revista Brandlife, una cabecera muy conocida en el mundo de la publicidad, que se titula Desde mi sillón.
Participas con H-Horror, ¿cómo te han ayudado estas colaboraciones?
-Los creadores de Horror Hispano y Doble Hache han sido siempre mi apoyo más importante. De hecho, Los crímenes de Avignon no existiría sin ellos. Suya fue la propuesta, y suyo, como siempre digo, gran parte del mérito. Nunca dudaron de mi capacidad como escritor, y sus compromisos han sido, siempre, inquebrantables. Para mí, es un orgullo poder contar con ellos. A decir verdad, toda mi carrera literaria se basa en esos compromisos.
¿Qué te atrae del género de terror y misterio? ¿Te has planteado escribir otro tipo de historias más alejadas del terror o lo gore?
-La literatura de terror y misterio, en su vertiente más clásica, siempre ha sido una de mis preferidas. Autores como Poe, Maupassant o Ambrose Bierce han de ser un referente obligado para cualquiera que disfrute con la buena narrativa, y cuando de ellos se trata, la temática es accesoria; lo importante es su calidad. No obstante, sobretodo al principio, cuando comenzaba a escribir, la trama de mis relatos o novelas —aún en contra de las premisas que pudiera haberme impuesto—, siempre acababa por derivar en algo terrorífico o misterioso. Imagino que no es más que una mera cuestión de entretenimiento, porque, ¿a quién no le gusta pasar miedo? Quizás sea por esa extraña atracción que todos sentimos hacia lo desconocido, hacia aquello que nos sobrepasa. No lo sé.
De hecho, Los crímenes de Avignon ha sido calificado como una obra gore ¿estás de acuerdo con esta calificación?
-No, aunque quizás sea por esas connotaciones peyorativas que, para mí, tiene la palabra. Sí es cierto que es una novela cruda, con escenas realmente duras, pero no creo que sea gore. Quizás me recree en exceso en los detalles escabrosos, pero lo hago como un intento por acercar la realidad al lector, y no por el mero hecho de plasmar ante él lo escatológico o lo morboso.
Cuéntanos, ¿cómo surgió Los crímenes de Avignon y que narra?
-En la primera novela que escribí, incluí un par de escenas de Los crímenes de Avignon. La novela estaba ambientada en la actualidad, pero esas escenas contribuían a esclarecer unos hechos sucedidos en el siglo XXI. Aquello no cuajó a nivel editorial, pero cuando Doble Hache me propuso la idea de escribir la primera novela de la asociación, decidí rescatarla. Pensaba que la historia tenía la suficiente enjundia como para desarrollarla, y volqué en ella todas mis ilusiones. Los crímenes de Avignon narra la historia de un viejo monje cisterciense, servidor del Santo Oficio, que se ve envuelto en la investigación de unos asesinatos atroces. Comienza entonces una persecución implacable, en la que al viejo monje, a pesar de su naturaleza bondadosa, no le quedará más remedio que dirigir una lucha cruel y unas torturas absolutamente bestiales.
¿Porqué esa época y ese lugar concreto?
-Siempre me interesó la Edad Media. En ella se forjaron la cultura y la sociedad que hemos heredado, y en ella convivían el esplendor de los grandes hombres con una concepción cuasi salvaje y omnímoda del poder. Es una época llena de contrastes que, bien reflejados, enriquecen mucho la historia que quieres contar. La Inquisición, por ejemplo, es un buen reflejo de esta asimetría. Como Iglesia, estaban llenos de sabiduría; como Inquisición, muy faltos de piedad.
¿Hay algo de realidad en esta novela? Es decir, ¿se basa en algún hecho real?
-Lo único real de la novela, y ciertamente lo más trágico, son los métodos de tortura relatados. En una época u otra, todos los tormentos descritos han sido empleados por el hombre. Eso es lo que causa desazón; nos da una idea de las perversiones que somos capaces de cometer. En verdad, asusta.
Mañana realizarás la presentación oficial de la novela, ¿qué esperas de esta presentación?
-Estoy muy ilusionado; nervioso, pero ilusionado. Ha llegado la hora de la verdad. Es ahora cuando uno puede testar la aceptación que tiene su obra, encararse al lector y esperar su dictamen. Tan solo espero que sean benévolos. Ojala, aquellos que decidan leer la novela, disfruten con ella. Detrás de Los crímenes de Avignon hay mucho trabajo; no sólo mío. Todos los miembros de Doble Hache (Darío, Senén y Anabel) se han volcado con la maquetación, edición y promoción, y Francisco Iglesias, Quisco, ha hecho un trabajo estupendo con la ilustración de la portada. Todos ellos se merecen un reconocimiento a su trabajo, y yo sólo espero que lo consigan; que, juntos, lo consigamos.
La presentación se realizará, además, en un marco precioso: la Casa da Xuventude, en Vigo. Ojala la gente se anime a asistir.
Y ya para terminar, ¿nos puedes adelantar algo de tus próximos proyectos a corto o medio plazo?
-Sí, por supuesto. Actualmente, estoy escribiendo dos novelas. Una, relata la conquista de Roma por Napoleón y el exilio al que se vio forzado el Papa Pío VII; la otra, está ambientada en la Guerra Civil española, y cuenta la lucha de un pícaro por sobrevivir en aquella época. A corto plazo, participo en dos selecciones de relatos. Los publicará Doble Hache, y, por el formato empleado y la temática tratada, van a tener una repercusión muy importante. Estoy convencido de que van a suponer un gran espaldarazo. Además, los escritores que me acompañan son fabulosos. Y, de un modo inmediato, el 25 de junio, la tercera recopilación de relatos de Horror Hispano, en la que uno de mis textos aparece como introducción. Lo cierto es que no paro. Ya no puedo. A ver si hay suerte.
Desde Novaxove no dudamos que tendrá suerte y mucho, mucho éxito. Y si quieres saber más acerca de Los crímenes de Avignon, no te pierdas mañana su presentación oficial. Mientras puedes consultar su web y su perfil de Facebook .






