Que Marta Montoto se dedique al mundo de la moda no es nada raro, teniendo en cuenta que proviene de una familia que se ha dedicado al sector “desde hace décadas” (el grupo Montoto, con sede en Lalín). Esta circunstancia, unida “a la pasión” que ha ido desarrollando con los años, llevó a esta joven a iniciar sus estudios de moda en 2005 en Esdemga (Estudios Superiores de Deseño e Moda de Galicia), en la que eligió la especialidad de punto y desarrollo de nuevos tejidos y estructuras. Fruto de su trabajo, fue el premio de su promoción en Debut 08 (la pasarela organizada por la escuela ubicada en la Facultad de Bellas Artes de Pontevedra) y su participació en la pasarela El Ego, de Cibeles.
Ante tan espectacular curriculum, no hay que pasar por alto tampoco sus prácticas en Armand Basi en Barcelona, Novaxove quiso hablar con Marta Montoto para conocerla mejor a ella y la colección que presentó en la pasarela más importante a nivel nacional.
La propuesta de Montoto para El Ego se basó en “una novela de Jean Cocteau, Les enfants terribles“. “Me interesaba sobre todo transmitir esa idea del miedo a crecer, ese miedo a abandonar los privilegios de la infancia. Pero lo hago desde una perspectiva irónica, lúdica. Se trata de una colección pensada para unos hombres-niños que se resisten a despegarse de su osito, que concentran todas sus energías en jugar, dejándose llevar por el placer y el deseo y evitando la asunción de responsabilidades. Dentro de su concepción hedonista de la vida, las propias normas que ellos mismos inventan no están sino orientadas a un mayor provecho de ese placer”, nos cuenta Marta, quien añade que “el resultado es una colección llena de color, donde las geometrías, inspiradas en movimientos tan cercanos y dispares entre sí como el Art Decó, los diseños textiles de Varvara Stepanova o determinadas subculturas juveniles (con guiños skaters y hiphoperos) adquieren el máximo protagonismo y donde la clave de sus tejidos es la confortabilidad que profieren”.
Esta colección es la misma que esta joven diseñadora gallega presentó en Debut 08, pasarela organizada por Esdemga. El paso de Montoto por la escuela de moda fue “muy positivo. Lo que esta escuela ha conseguido con tan sólo dos promociones es digno de reconocimiento. Animan a sus alumnos a explorar al máximo sus capacidades creativas, sin límites, muy al estilo de las mejores escuelas de renombre europeas, como Amberes o Saint Martins”, valora Marta que, sobre su experiencia en Debut 08, asevera que fue “una experiencia inolvidable”. “Debut 08 -cuenta- fue la pasarela de presentación de los proyectos de Fin de Carrera. Se trataba de nuestra presentación en sociedad y, al mismo tiempo, el punto y final de unos estudios tras los cuales deberíamos afrontar una nueva etapa”.
En la pasarela de Esdemga, Marta coincidió con Andrés Aberasturi, que además de ser miembro del jurado de Debut 08, es el comisario de la pasarela de El Ego, quien pudo ver el trabajo de esta joven diseñadora “in situ“. Pero Marta también tuvo que pasar un proceso de selección, “en el que participaron más de 200 aspirantes”, para llegar a Cibeles. Sobre su participación en El Ego, Marta afirma que lo ha vivido “con mucho entusiasmo”. “Es una plataforma para darse a conocer, para que la gente conozca tu trabajo, y eso está muy bien. Lo viví con mucho entusiasmo, pero también con la certeza de que hacerse un hueco en este mundo es muy complicado y sólo se consigue a base de esfuerzo y dedicación”, asegura.
A este respecto, le preguntamos a Marta si considera que es posible vivir del mundo de la moda. Su posición es clara: “Si un diseñador que ha terminado la carrera es contratado por una empresa, ya sea como miembro del un equipo de diseño o bien como único diseñador, en una empresa de menor tamaño, en este caso no. Otra cuestión es si decide empezar algo por su propia cuenta, ya que se trata de un proyecto que requiere de cierta inversión”.
Como decíamos al principio, Marta proviene de una familia ligada al mundo de la moda. De hecho, su prima Paula Montoto también participó en Debut 08 y, junto con Lidia Poza (también alumna de Esdemga) colaboraron en la creación de unos diseños para la Solaina de Piloño, “unos eventos artísticos de nuestra comarca, en donde nuestras creaciones son intervenidas por otros artistas”, explica la diseñadora, que preguntada sobre con qué modistos le gustaría compartir pasarela nos cuenta que admira “a muchos diseñadores muy difentes entre sí”, aunque asegura tener predilección por ciertos diseñadores belgas como Henrik Vibskov, Romain Kremer, Walter Van Beirendonck o Bernhard Willhelm . “Su trabajo es muy divertido, muy colorido y transgresor. También me gusta mucho el trabajo de otros diseñadores como Eley Kishimoto o Cooperative Designs. ¡Compartir pasarela con cualquiera de ellos sería un honor!”, nos dice esta joven cuya aspiración es “poder vivir de esto”. “Es lo que más me gusta hacer”, sentencia.









































